Sociedades por Acciones Simplificadas a la Mexicana

Autor: Lic. Rafael Giménez Camacho

Desde hace décadas México ha sido criticado en la OCDE, por el gran número de requisitos y trámites que los socios deben de cumplir para poder abrir una sociedad y es que el escenario en los últimos años ha empeorado, pues se solicitan nuevos requisitos, entre los cuales encontramos los que establece la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, por nombrar alguno, pues bien, no sabemos si el Congreso de la Unión bajo ese argumento de agilizar los trámites para los nuevos negocios,  fue que aprobó la introducción de las Sociedades por Acciones Simplificadas, o si es que fue para agilizar la integración de los nuevos entrepreneurs a sus filas de contribuyentes, el hecho es que el 14 de marzo de 2016 se adicionó este subtipo de Sociedades Anónimas en la Ley General de Sociedades Mercantiles (LGSM). El principal antecedente de esta figura se encuentra en Colombia, con las Sociedades Anónimas Simplificadas, aunque en México los legisladores argumentaron que tendría interferencia con las Sociedades Anónimas.

Es un subtipo y no una especie como lo establece el artículo primero de la LGSM, porque al igual que la Sociedad Anónima su principal característica es que la obligación de los accionistas se limita al pago de sus aportaciones, con lo cual también le es aplicable la limitación del artículo 24 de la LGSM en la que reduce  la ejecución de las sentencias al monto insoluto exigible, también llamado Velo Corporativo, otra característica que la hace un subtipo de la Sociedad Anónima es que el capital esta representado por títulos valor.

Principales Características de las Sociedades por Acciones Simplificadas:

  1. Las SAS no son para todos: Las personas físicas que la integran, no podrán ser accionistas de otro tipo de sociedad mercantil, si su participación en dichas sociedades les permite tener el control de la sociedad o de su administración. Es decir que las SAS no son para todos, sino que al parecer va dirigida a nuevos entrepreneurs o pymes que requieren arrancar rápidamente, aunque la rapidez esté aún después de un año en duda. La redacción del artículo 260 de la LGSM establece que “la sociedad por acciones simplificada es aquella que se constituye con una o más personas físicas que solamente están obligadas al pago de sus aportaciones representadas en acciones”, con lo cual se descarta la posibilidad de que una Persona Moral pueda ser también accionista;
  2. Una limitación mas: Los ingresos totales anuales de las SAS no pueden rebasar los 5 millones de pesos, en caso de rebasarlo tendrán que transformarse a otro régimen societario, so pena de eliminar el velo corporativo, respondiendo frente a terceros de manera subsidiaria, solidaria e ilimitadamente, sin perjuicio de cualquier otra responsabilidad en que hubieren incurrido;
  3. Las SAS la primera sociedad con la característica de unimembre: En efecto, las SAS se pueden constituir desde un accionista, esta característica representa un avance significativo en nuestra legislación, bajo el argumento de que para que haya un contrato social deberían de haber por lo menos dos accionistas, tal y como el Código Civil Federal lo establece, es que nuestro Congreso venía posponiendo esta característica durante mas de una década y es que en el caso de las sociedades unimembres es claro que su aplicación se puede prestar a diversos fraudes al considerarse a una persona física, una moral, pero con la limitación del punto 2 anterior, el peligro queda limitado, así que en México no se debe tener temor por la aplicación de este tipo de sociedad;
  4. Rapidez dudosa: en un año apenas se han constituido según el INEGI 1,300 en toda la República, mientras que las sociedades que requieren de fe pública se constituyen casi 2,0000 al mes, los usuarios de estas sociedades se sienten confundidos, pues no solo hay poca preparación, sino también poca información y las Cláusulas que propone la Secretaría de Economía no son claras. ni suficientes;
  5. El problema de la denominación social persiste: el registro que actualmente se encuentra en manos de la Secretaría de Economía de la obtención del nombre de la sociedad persiste y es que como se ha dicho en anteriores artículos, la lista de las denominaciones viene conformándose desde 1934 y no existe una depuración de aquellas sociedades que de facto ya no existen, aunque jurídicamente sí, mas aún cuando inesperadamente la Secretaría de Economía sin ningún fundamento niega aquella aquellos nombres semejantes en grado de confusión a otros, este es el principal problema de retraso, no solo de las SAS, sino también de los demás tipos de Sociedades Mercantiles. Este asunto actualmente se resuelve con los títulos de marcas registradas, pero aún así no debería de ser un obstáculo, pues existe distinción entre una denominación o razón social y la marca comercial;
  6. No es la eficacia del sistema electrónico el problema, sino la falta de conocimiento del accionista solicitante: En efecto, muchos de los accionistas ni si quiera saben para que requieren una sociedad, en su mayoría opinan que es un requisito o formalidad que deben cumplir los comerciantes, lo cual es erróneo, tanto personas físicas como morales pueden ser comerciantes;
  7. Las SAS son sociedades de arranque, de startup: Las sociedades mercantiles existentes no pueden optar por transformarse en SAS, pero si al revés, es decir las SAS en cualquier momento pueden optar por transformarse a cualquier otro tipo de Sociedad Mercantil o Civil;
  8. Contratación entre la SAS y el Accionista: La LGSM establece que en los casos en que exista conflicto de intereses los contratos entre la SAS y el accionista unimembre que la integra, deba registrar dicho contrato en la Secretaría de Economía, aunque la Ley no establece, que se debe entender como conflicto de interés;
  9. La inscripción en el Registro Público del Comercio: En este aspecto el registro es en tiempo real y en comparación a las inscripciones ante fedatario público, considero que esta sí representa una ventaja para las SAS, pues las que se registran con fedatario llevan entre 3 y 6 meses, aunque al final tampoco son un freno para el negocio, pues bancos y diversas instituciones admiten las constancias mientras se encuentran en trámite de registro;
  10. Otorgamiento de Poderes: En las SAS son una excepción a la regla general, pues en el acta constitutiva, basta con manifestar quién tiene todos los poderes, sin embargo los demás poderes que se deban de otorgar fuera del acta constitutiva si deberán de otorgarse ante fedatario público;
  11. Celebración de Actas de Asambleas: Las actas deben registrarse para que surtan efectos jurídicos, no tendrán efectos aquellas que no lo hagan, pues son contratos consigo mismo.En conclusión este nuevo modelo de negocio sí representa un avance en nuestra legislación, sin embargo su aplicación no es del todo efectiva aún, ojalá que esta modificación no quede en la simple reforma legal y que las autoridades vayan puliendo el servicio, la capacitación de su personal y la información que brindan a los nuevos empresarios, es importante agilizar el procedimiento, y a la vez brindar información clara y suficiente para que los nuevos empresarios mexicanos puedan tener bases sólidas de sus negocios.Para mayor información acerca de Sociedades Unimembres o Sociedades Unipersonales, puedes hacer click en este enlace: Sociedades Unipersonales